Jun 15, 2026

Para Pacientes y Médicos Nacidos en el Extranjero, el Miedo a las Políticas Migratorias Se Convierte en una Barrera para Acceder a la Atención Médica

María Teresa Rodríguez, dentista en Round Rock, asegura que un número creciente de inmigrantes evita buscar atención dental profesional por miedo a ser identificados por las autoridades migratorias. Noemi Castanon/Reporting Texas

Versión en inglés

En una clínica dental rodeada de tiendas y restaurantes latinos en Round Rock, la Dra. María Teresa Rodríguez empezó a notar algo diferente entre sus pacientes. 

La dentista dominicana, mejor conocida por sus pacientes como Tere, ha vivido en Tejas por más de una década y, durante los últimos ocho años, ha pasado tiempo atendiendo su propia clínica en una comunidad donde la mayoría de sus pacientes son inmigrantes latinos.  

Hace unos meses, un repartidor de entregas venezolano entró a su clínica con una orden de comida. Antes de irse, se paró cerca de la recepción por unos segundos e hizo una pregunta.

“¿Ustedes sacan dientes aquí?”

Rodríguez le dijo que sí, dependiendo del caso, el procedimiento costaba alrededor de $300. 

Luego el hombre le dijo algo que ella todavía recuerda con nitidez. Había pasado días tratando de aguantar el dolor antes de buscar atención médica. Cuando ya no pudo soportarlo más, calentó un alambre e intentó quemar el nervio de su muela por su cuenta, en su propia casa. 

La dentista estaba anonadada. 

A lo largo de los años ella dijo que había escuchado muchas historias difíciles dentro de su clínica. Sin embargo, comenzó a notar que los pacientes llegaban con infecciones avanzadas después de evitar clínicas por semanas. Desde personas intentando sacarse sus propios dientes en casas, hasta familias aterradas de llenar formularios médicos por miedo a que pueda afectar su estatus migratorio. 

“Las personas están viniendo extremadamente asustadas”, dijo Rodríguez. “Y cuando las personas están asustadas, dejan de hacer las cosas que nunca deberían dejar de hacer”.

Doctores, clínicas de la comunidad, y expertos en política pública, dicen que el clima migratorio está cada vez más restrictivo en los Estados Unidos y, además, los cambios federales en programas públicos de aseguranza de salud están afectando a pacientes inmigrantes y a doctores nacidos en el extranjero que trabajan en el país.

De acuerdo a doctores entrevistados para esta historia, algunas familias están retrasando sus citas médicas, evitando programas públicos de salud, abandonando el tratamiento, causado por  el temor de exponerse a las autoridades migratorias y causar su deportación. Esta misma incertidumbre es percibida por los doctores nacidos en el extranjero, quienes han mostrado preocupación con sus visas, licencias de trabajo y estabilidad de residencia. 

Expertos advierten que los efectos pueden extenderse más allá de las comunidades inmigrantes.

Texas tiene una de las cifras más altas de personas sin seguro en el país y es uno de los pocos estados que aún no han ampliado la elegibilidad de Medicaid bajo la Ley de Cuidado de Salud a Bajo Precio. De acuerdo con datos de KFF, cerca del 50% de los adultos que viven en los Estados Unidos sin estatus legal están sin seguro, en comparación con menos del 10% de los estadounidenses ciudadanos. Al mismo tiempo, Association of American Medical Colleges proyecta que los Estados Unidos podrían tener una escasez de hasta 86,000 médicos para el 2036 a medida que envejece la población. 

Ahora, doctores y expertos públicos, dicen que el miedo a la inmigración y la incertidumbre que rodea los programas de seguro público están poniendo más presión en el sistema de salud que ya estaba sufriendo por las desigualdades.

El Rol de los Médicos Inmigrantes en el Sistema de Salud de EE. UU. 

Andrea Caracostis ha pasado décadas trabajando con comunidades inmigrantes en Texas. Ella también conoce los desafíos del sistema de inmigración de los Estados Unidos personalmente. 

La directora de HOPE Clinic emigró de Bolivia a los Estados Unidos hace 10 años. Hoy ella dirige una de las clínicas más conocidas de Houston, ayudando a pacientes de Afganistán, Siria, Irán, Somalia, Vietnam y varios países latinoamericanos.  

La Dra. María Teresa Rodríguez señala que su clínica dental en Round Rock acepta documentos de identificación emitidos por otros países y ofrece exámenes de emergencia gratuitos para pacientes que sufren dolor intenso. Noemi Castanon/Reporting Texas

Muchos de esos pacientes buscan más que cuidado médico, dijo Caracostis. 

“Quieren encontrar doctores y personal que entienden su lenguaje, pero también su cultura”, dijo ella.

La clínica proporciona servicios pediátricos, prenatales, ginecológicos, dentales, de salud mental y de farmacia en una sola ubicación para que los pacientes no necesiten viajar a varios centros médicos.

Caracostis dice que médicos extranjeros están constantemente preocupados de que los cambios en las políticas de inmigración de los Estados Unidos puedan afectar su estatus legal y habilidad de ejercer aquí. 

“Muchos de nuestros médicos son inmigrantes”, dijo ella, “y ellos estaban ayudando a sostener un sistema que ya tenía escasez de personal”.

Por años, la clínica HOPE ha patrocinado visas para extranjeros profesionales de medicina, especialmente en áreas con escasez de médicos y donde los pacientes necesitan atención en idiomas distintos al inglés. En muchas comunidades desatendidas de Texas, los médicos inmigrantes ayudan a cubrir vacantes críticas en el sistema de salud.  

Caracostis dijo que el clima migratorio está creando ansiedad hasta en profesionales que están legalmente permitidos para trabajar en el país. 

“Es desalentador”, dijo ella, “especialmente cuando estamos hablando de personas que han contribuido tanto”.

Rodríguez dijo que ella ha visto esos miedos dentro de su propia familia. 

Ella dijo que una de sus primas, una pediatra trabajando en California con una visa de trabajo, ahora evita volar porque teme posibles problemas migratorios en el aeropuerto. 

“Ella no quiere pasar a través de un aeropuerto”, dijo Rodríguez, “y ella está legalmente aquí”.

La dentista también dijo que ella conoce doctores y dentistas latinoamericanos que no pueden ejercer en los Estados Unidos porque no tienen licencias estadounidenses. 

Algunos eventualmente comienzan a trabajar clandestinamente. 

“Las Personas Tienen Miedo de Pedir Ayuda”

Caracostis dijo que ella ha notado miedo entre pacientes inmigrantes usando programas de seguro público o servicios de salud del gobierno. 

“Las personas tienen miedo de pedir ayuda”, dijo ella, “o de poner a sus familiares en riesgo, quienes están tratando de arreglar su estatus migratorio”

Caracostis dijo que algunas familias están evitando Medicaid o programas de salud para niños, porque creen que les podría dañar futuras aplicaciones de inmigración, o afectar a sus familiares que tratan de legalizar su estatus. 

“Hay un efecto inhibidor”, dijo, utilizando un término que los expertos suelen emplear para describir cómo las personas evitan acceder a servicios por miedo a posibles consecuencias migratorias. 

Aunque la clínica HOPE no ha visto una caída dramática de pacientes, Caracostis dijo que la clínica ha notado una creciente incertidumbre durante los primeros meses del año.

Ella también dijo que muchas familias ya padecen de enormes presiones financieras.  

“Muchas personas son pagadas por la hora”, dijo ella, “cada vez que pierden una hora para ir al doctor, ellos pierden dinero”.

Para muchas familias de inmigrantes, ella dijo que el miedo a la inmigración se ha convertido en otra barrera dentro del sistema de salud que ya era complicado de navegar. 

Drishti Pillai, directora de política de salud de inmigrantes en KFF Health News, dijo que muchas familias inmigrantes están evitando programas de salud públicos por razones de temor a temas de inmigración.  

“Estamos viendo que más inmigrantes están decidiendo no aplicar a programas públicos por preocupaciones migratorias”.

Cambios a Medicare y Medicaid Incrementan Incertidumbre 

Las recientes medidas federales y estatales para reforzar la verificación de elegibilidad en Medicaid, incluidas revisiones más exhaustivas de los registros de ciudadanía y situación migratoria, han aumentado la incertidumbre para algunas familias inmigrantes y personas con estatus legal temporal. Los nuevos requisitos documentales y el temor a cómo podría utilizarse la información migratoria han llevado a algunas personas a evitar solicitar cobertura médica o incluso buscar atención sanitaria. 

Akash Pillai, un investigador de política de salud en KFF que estudia Medicaid y cobertura de salud de inmigrantes, dijo que mucho del debate  público contiene desinformación sobre quién realmente califica para programas federales como Medicare y Medicaid.

“Inmigrantes indocumentados de todas maneras no son elegibles para Medicaid o Medicare federales”, dijo él. “Eso es uno de los más grandes malentendidos” 

Pero recientes restricciones federales podrían afectar a inmigrantes que están legalmente presentes en el país.

Pillai dijo que refugiados, como solicitantes de asilo, personas con visas de trabajo y personas con estatus protegido temporal, podrían perder acceso a algunos programas de seguros públicos dependiendo de nuevas reglas federales.

“Muchos de estos individuos han contribuido al sistema por años a través de impuestos”, dijo él, “pero podrían perder elegibilidad dependiendo de su categoría de inmigración”.

Expertos estiman que alrededor de 1.4 millones de inmigrantes legalmente presentes podrían perder cobertura médica bajo los nuevos cambios federales

Clínicas Clandestinas

Dentro de su clínica en Round Rock, Rodríguez dijo que el temor está haciendo que pacientes se metan en situaciones increíblemente peligrosas .

“Estoy viendo muchos dentistas ilegales”, dijo ella. “Pacientes vienen con infecciones, dientes quebrados o con procedimientos mal hechos”.  

De acuerdo con Rodríguez, algunos pacientes van a clínicas clandestinas porque ellos creen que las clínicas regulares piden información migratoria o comparten información con las autoridades. 

“Eso no solo es desinformación”, dijo ella. “Es desesperación”.

Rodríguez dijo que muchas personas todavía no entienden cómo funciona el sistema de salud.

Después de recibir llamadas repetidas de personas preguntando cuánto les costaría ser evaluados, Rodríguez aclara que su clínica acepta documentos de identificación de otros países y ofrece exámenes de emergencia gratuitos para pacientes con dolor severo.

“Muchas personas no tienen ni $100 para una consulta”, dijo ella.

Ella también dijo que ha empezado a ver más niños inmigrantes, especialmente de Venezuela y Cuba, algunos llegando con años sin cuidado dental.

Rodríguez recientemente trató a un niño cubano de 5 años de edad con múltiples infecciones después de que su familia duró años moviéndose entre países antes de llegar a los Estados Unidos.  

Dice que muchos pacientes evitan pedir ayuda hasta que el dolor se hace insoportable.

“Ellos esperan y esperan porque piensan que nadie realmente les dará tratamiento”, dijo ella.

Fuera de la clínica, negocios de hispanohablantes continúan llenando las calles de Round Rock. En esta misma zona, Rodríguez dice que ella escucha nuevas historias cada semana de personas tratando de soportar el dolor porque tienen miedo de pedir ayuda. 

“Cuando las personas se llenan de mucho temor a buscar atención médica y doctores empiezan a temer por sus futuros, el temor deja de ser un problema de inmigración”, dijo ella, “se convierte en un problema de salud pública”.